miércoles, 30 de enero de 2013

DESCUBRIENDO EL HOCKEY HIELO


            Y digo Hockey sobre Hielo y no NHL (National Hockey League) porque los primeros recuerdos que tengo de este deporte datan de los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary en 1988 (bueno, antes fue la película “El Castañazo”, pero eso se lo dejo a mi amigo Juan Navarrete) y en concreto a la selección de la Unión Soviética donde había un jugador que me llamaba mucho la atención: Sergei Makarov.


            En aquellas Olimpiadas la Medalla de Oro fue para la Unión Soviética, la de Plata para Finlandia y la de Bronce para Suecia, dejando fuera de las medallas a la anfitriona y gran favorita Canada que quedó cuarta y Estados Unidos ni siquiera pasó a la Fase Final de la competición.


            Durante varios años me tuve que conformar con ver algún partido de selecciones, sobre todo en Juegos Olímpicos o alguna fase final de algún mundial, pero ya había puesto mi empeño en ver partidos de la NHL, de la que había visto alguna imagen suelta del mítico canadiense Wayne Gretzky.


            La NHL es una de las cuatro grandes ligas del deporte profesional americano, pero en este caso es casi al 50% entre Estados Unidos y Canada, donde este deporte tiene especial predilección entre la gente.


            Cuando por fin pude encontrar partidos de la NHL, coincidió con la época dorada de los Pittsburgh Penguins que consiguieron consecutivamente en 1991 y 1992 la Stanley Cup, el trofeo de campeones de la NHL.


            Soy seguidor de los Penguins, y no por ser de los Steelers o viceversa, sino por culpa del Duo Dinámico atacante de aquellos Penguins: Mario Lemieux y Jaromir Jagr.



            Un canadiense que ya demostraba ser una de las estrellas de la liga y un joven checo que llegaba con fuerza para instalarse entre los grandes de la NHL. Son dos leyendas de este deporte: 
Mario Lemieux forma parte del Hall of Fame de la NHL desde 1997 y estuvo jugando hasta 2006 con 17 temporadas en la liga, tras haber superado un cáncer (enfermedad de Hodgkin) en 1993 y convertirse en propietario de los Penguins en 1999, su único equipo en la liga. Consiguió seis premios de máximo anotador y dos de mejor jugador de los Playoffs con su número 66 a la espalda.



            Jaromir Jagr formó parte de los Penguins desde 1990 hasta 2001, y en su carrera ha conseguido cinco veces el premio de máximo anotador y una vez el de jugador más valioso de la liga. En la actualidad todavía sigue en activo a sus 40 años con los Dallas Stars. Como curiosidad, su número 68 es en honor a la “Primavera de Praga” de 1968.



            Pero hay un tercer jugador que hace que siga disfrutando de mis Penguins y que nos llevó a conseguir la Stanley Cup en 2009: Sidney Crosby. Otro canadiense que juega con el nº87 y que fue nº1 del draft de 2005, por lo que coincidió en el equipo con “Supermario” Lemieux. Recientemente ha renovado su contrato con los Penguins hasta la temporada 2024-2025 nada más.



            Al igual que me pasa con las Series Mundiales, la Stanley Cup es otro de esos eventos que intento no perderme nunca. En 2012 el equipo que consiguió la Stanley Cup por primera vez en su historia fue Los Angeles Kings, que se impusieron por 4-2 a los New Jersey Devils en la gran final. Con dos victoria en la prórroga en New Jersey y un claro 4-0 en el Staples se colocaron con un claro 3-0, pero dos victoria consecutivas de los Devils dieron emoción a esta gran final, pero el sexto partido fue un paseo para los Kings que ganaron por 6-1 y celebraron su primer título en casa.



            A mi me resulta un deporte apasionante y muy dinámico, aunque sin duda lo que más suele llamar la atención son las habituales peleas que se producen, sobre todo debido a que es un deporte de mucho contacto.


Ignacio Ortiz
@00CAFETERO

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