miércoles, 9 de enero de 2013

DESCUBRIENDO EL BASEBALL


Curiosamente, el Baseball no lo descubrí por la TV, sino con mis vecinos y amigos de la infancia. Lo jugábamos de una manera un poco peculiar, muy diferente del deporte que he conocido con los años, pero nos lo pasábamos muy bien. En nuestro “béisbol” no existía el catcher, ni el primera base, ni el segunda, ni el tercera, tampoco había una zona de Strike; el juego consistía en que uno lanzaba una pelota (normalmente de tenis), otro golpeaba con un bate o similar (normalmente similar) con todas sus fuerzas y salía corriendo para completar el diamante antes de que lo pudiesen eliminar por “aire” o porque lo tocasen antes de llegar a la última base. Era una forma un poco rudimentaria, pero os puedo asegurar que bastante entretenida.


            Años después si descubrí el Baseball, más en concreto la MLB (Major League Baseball), la liga profesional americana, una competición que me enganchó desde el primer momento. Por desgracia no hay muchas posibilidades de seguirla porque la difusión del Baseball en España es muy restringida y su seguimiento bastante minoritario, pero uno se busca la vida para ver sus partidillos todos los años.



            La MLB tiene una estructura de competición dividida en Liga Nacional y Liga Americana, con tres Conferencias cada una, y durante la temporada regular cada equipo debe disputar 162 partidos. Los campeones de cada conferencia se clasifican automáticamente para Play-Offs, y los dos mejores equipos no campeones de conferencia se enfrentan a partido único por la Wild-Card. Las restantes series de Play-Offs se disputan al mejor de siete partidos, incluidas las Series Mundiales.


            Muchos han sido los jugadores míticos de este deporte, y de algunos no he visto más que alguna imagen en blanco y negro como por ejemplo Babe Ruth, Mickey Mantle o Joe DiMaggio (que estuvo casado con Marilyn Monroe), lo que indica que los Yankees de Nueva York fueron un equipo muy dominante durante décadas (tiene 27 títulos en total).



  
          Pero mi afición al Baseball es bastante posterior a la época de estas leyendas, porque los primeros jugadores que me llamaron la atención viéndolos jugar son Sammy Sosa, Andrés Galarraga, Mark McGwire, Barry Bonds, Ken Griffey Jr, Derek Jeter y Nomar Garciaparra entre otros.




            Un partido que intento ver siempre es el All Star Game donde, como sucede en los otros grandes deportes profesionales americanos, se reúnen las grandes estrellas del momento en un partido “amistoso”, pero que quizá aquí, por las características propias del deporte, es algo menos amistoso. También se celebran concursos durante el fin de semana, y el que más seguimiento tiene es el “Home Run Derby”, ya os podéis imaginar el por qué.


            Pero si hay algo que intento no perderme nunca son las “Series Mundiales” (World Series o gran final de la MLB). Llevo varios años viéndolas y no pienso dejar de hacerlo. La final de esta última temporada la disputaron los San Francisco Giants y los Detroit Tigers. Los Giants se metieron en ella tras derrotar en la final de la Liga Nacional a los vigentes campeones, los Saint Louis Cardinals, remontando un 3-1 en contra para imponerse en el séptimo partido. Por su parte los Tigers barrieron en la final de la Liga Americana a los New York Yankees por 4-0.


            El primer partido, disputado en San Francisco, fue clave para el resultado final de la serie. Por los Tigers el Pitcher fue su estrella Justin Verlander y por los Giants Barry Zito. Pero el que cogió el protagonismo fue Pablo Sandoval, que comiéndole la moral a Verlander consiguió tres Home Run, lo que unido a un par de buenas capturas de Gregor Blanco y al gran partido de Zito le dio la victoria a los Giants por 8-3.


            El segundo partido fue también ganado por los Giants por 2 a 0 con un impresionante juego defensivo y una buena actuación de sus pitchers, cerrando el partido con Sergio Romo (no confundir con Tony Romo, el QB de los Cowboys, al que no se le da bien “cerrar” los partidos) para colocarse 2-0 en la serie.


            El tercero, disputado en Detroit, siguió por los mismos derroteros del segundo, con unos Giants muy sólidos en defensa y consiguiendo las carreras en los momentos claves. Otra vez el resultado fue 2 a 0, y la eliminatoria se ponía 3-0 para Giants.


            Y todo se decidió en el cuarto encuentro en Detroit. Fue un partido emocionante decidido en la décima entrada, pero la victoria final fue para los Giants por 4 a 3, y con Pablo Sandoval como MVP de las Series Mundiales, que se unía al MVP de la temporada que había sido el catcher de los Giants Parker Posey. También es destacable la actuación del pitcher de Giants Tim Lincecum, que fue clave en momentos importantes, sobre todo en el primer partido.


Ignacio Ortiz
@00CAFETERO

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