domingo, 16 de diciembre de 2018

CRÓNICAS OLÍMPICAS DE INVIERNO PYEONGCHANG 2018: SALTOS DE ESQUÍ (TRAMPOLÍN CORTO MASCULINO Y FEMENINO)




            Esta ha sido mi, hasta el momento, última colaboración con la magnífica web de deportes “Historia Deportiva” ( http://www.historiadeportiva.com/ ) y fue durante los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018 con las competiciones masculina y femenina de Saltos de Esquí en trampolín corto.






ANDREAS WELLINGER LE DA A ALEMANIA EL ORO EN EL TRAMPOLÍN CORTO

            El joven alemán de 22 años Andreas Wellinger se llevó el oro olímpico en PyeongChang’18 en el Trampolín Corto (Normal Hill) de 90 metros individual masculino de la disciplina olímpica de Saltos de Esquí tras remontar en la ronda final desde el quinto puesto con un sensacional salto de 113,5 metros. La plata y el bronce fueron para Noruega, concretamente para Johann Andre Forfang y el “bigotudo” Robert Johansson respectivamente. El gran favorito y defensor del oro olímpico, el polaco Kamil Stoch, líder este año de la Copa del Mundo, solo pudo ser cuarto tras fallar en su último salto.




            Wellinger, tercero en la Copa del Mundo y segundo en los Cuatro trampolines este mismo año, estaba dentro del ramillete de favoritos y ya había sido oro por equipos cuatro años antes en Sochi 2014, pero no era el que contaba con más posibilidades. Pese a ello y a su juventud demostró una sangre fría propia de los más grandes saltadores de la historia y fue capaz de lograr su mejor salto en una competición marcada por el viento y celebrada de noche.


            El la calificación disputada el jueves día 8 de febrero, un día antes de la ceremonia inaugural, Andreas Wellinger ya se mostraba en gran forma al terminar en primera posición con un salto de 103,0 metros y una puntuación total de 133,5, siendo escoltado por los polacos Kamil Stoch (104,0 metros y 131,7 puntos) y Dawid Kubacki (quien realizó el salto más largo de esta calificación con 104,5 metros pero con una puntuación final de 129,6).




            Algunos de los grandes favoritos ocuparon posiciones más retrasadas, como el alemán Richard Freitag que fue cuarto, el austriaco Stefan Kraft quinto o los noruegos Daniel Andre Tande octavo, Johann Andre Forfang decimotercero y Robert Johansson decimonoveno. El corte de los cincuenta saltadores clasificados para la final del sábado lo marcó el finlandés Eetu Nousiainen.




            También participaron otros ilustres saltadores que forman parte intrínseca de este deporte, destacando la décima posición del suizo Simon Ammann (36 años, doble oro olímpico en este mismo trampolín así como en el Largo en Salt Lake City 2002 y en Vancouver 2010). En vigésima posición quedó el japonés Noriaki Kasai, que a sus 45 años todavía sigue dando guerra entre los grandes en sus octavos Juegos Olímpicos de Invierno (primer deportista en hacerlo), quien ya fuese quinto en este trampolín allá por 1994 en Lillehammer; y más retrasado (trigésimo séptimo) quedó uno de los más grandes saltadores de la historia y mi favorito, el finlandés Janne Ahonen, de 40 años de edad, ganador de la Copa del Mundo en 2004 y 2005 y que todavía sueña con un metal olímpico individual tras “llevarse” hasta en tres ocasiones la “Medalla de chocolate” (cuarto puesto olímpico en el Trampolín Corto en 1998, 2002 y 2010).




            En la noche del sábado 10 de febrero se disputó la final, con unas condiciones adversas de viento que provocaba continuas interrupciones en los saltos, lo que incrementaba el nerviosismo entre los saltadores. En la primera ronda los principales favoritos fueron tomando las posiciones de cabeza realizando buenos saltos, así Stoch se situaba segundo (106,5 metros y 125,9 puntos), Forfang tercero (106,0 metros y 125,9 puntos como el polaco), Freitag cuarto (106,5 metros y 125,5 puntos) y quinto Andreas Wellinger (104,5 metros y 124,9 puntos), todos ellos separados por apenas un punto. La sorpresa de esta primera ronda la proporcionaba el polaco Stefan Hula, que con un gran salto de 111,0 metros se situaba como líder de la competición con 131,8 puntos, casi seis puntos por delante del grupo de favoritos,




            Algunos aspirantes a medalla quedaban retrasados tras esta primera ronda, como los noruegos Robert Johansson (décimo tras un pobre salto de 100,5 metros y 119,9 puntos) y principalmente Daniel Andre Tande (decimotercero con 103,5 metros y 118,7 puntos) que llegaba en una gran forma a estos Juegos como cuarto en la Copa del Mundo. El corte de los treinta primeros que pasarían a la ronda final lo marcó el ruso Evgeniy Klimov, quedando fuera de la misma Janne Ahonen (40º).




            La ronda final se presentaba emocionantísima, con los principales favoritos prácticamente igualados y con la posibilidad más que notoria de una gran sorpresa como la de Stefan Hula.


            Estaba claro que se iban a ver grandes saltos en esta segunda ronda, y el primero que sorprendió con uno muy bueno fue el esloveno Peter Prevc, que voló 113,0 metros (el tercer mejor salto de la ronda final) para remontar desde el puesto 24 de la primera ronda a una más que meritoria 12ª posición final.



            Poco a poco se iban acercando los saltos de los hombres importantes de la competición, y el primero en hacerlo fue el noruego Daniel Andre Tande, realizando un magnífico salto de 111,5 metros (el quinto mejor de la segunda ronda) que lo situaba momentáneamente en cabeza con 242,3 puntos (finalmente acabó en sexta posición).


            Simon Ammann, al que nunca hay que descartar, había sido 11º en la primera ronda y en la segunda realizó un salto muy similar de 104,5 metros que le hizo conservar esa misma posición en la clasificación final con 236,6 puntos totales.


            El que si consiguió resarcirse de su pobre desempeño en el primer salto fue Robert Johansson, que en esta ronda final en la que partía décimo elevó su poblado mostacho hasta alcanzar los 113,5 metros (a la postre fue el segundo mejor salto de la ronda final) que lo situaban en la cabeza de la competición con 249,7 puntos, lo que le otorgaban una clara opción de lograr presea, algo que acabaría consiguiendo con la medalla de bronce.





            Llegaba el momento de los grandes aspirantes al oro, y el primero en hacerlo fue Stefan Kraft, pero el austriaco no fue capaz de soportar la presión tras el sexto puesto de la primera ronda y solo saltó 103,0 metros, lo que le relegó a una lejana 13ª posición final.



            Quien si soportó la presión fue Andreas Wellinger, que realizaba el mejor salto de toda la competición con 113,5 metros, la misma distancia alcanzada anteriormente por Johansson, lo que unido a un estilo impecable y un gran telemark le otorgaba la mejor puntuación de la segunda ronda de saltos con 134,4 puntos y lo colocaba claramente en cabeza de la clasificación con 259,3 puntos totales.




            Llegado a este punto solo quedaban cuatro saltadores para poder arrebatarle el oro a Wellinger, pero que cuatro… y el primero en intentarlo fue Johann Andre Forfang quien se fue a los 109,5 metros para totalizar 250,9 puntos, lo que lo colocaba en segunda posición tras el joven alemán y que le acabaría dando la medalla de plata.





            El siguiente en intentarlo fue Richard Freitag, pero su pobre salto de sólo 102,5 metros lo dejó incluso fuera de los puestos de diploma olímpico, al finalizar en novena posición.




            Llegaba el turno del para la gran mayoría de la gente el gran favorito, Kamil Stoch, quien este mismo año se había adjudicado el prestigioso torneo de los Cuatro Trampolines logrando la victoria en todos ellos y de esta manera el Grand Slam, pero falló ligeramente en la salida del trampolín y solo pudo alcanzar una distancia de 105,5 metros, lo que con un total de 249,3 puntos lo relegaba a una triste cuarta posición a solo cuatro décimas del bronce de Johansson.



           
            Por último quedaba ver si Stefan Hula sería capaz de refrendar la gran prestación que realizó en su primer salto, pero no fue así y el polaco, decimotercero este año en la general de la Copa del Mundo, solo saltó 105,5 metros, lo que unido a su nota de estilo fue insuficiente incluso para lograr medalla, quedando relegada a la  quinta posición final con 248,8 puntos totales.




            De esta forma, Andreas Wellinger se hacía con un merecidísimo oro olímpico y le daba a Alemania el preciado metal dorado individual en este Trampolín Corto 34 años después de que lo hiciese el mítico Jens Weiβflog en Sarajevo 1984, aunque este bajo la bandera de la República Democrática de Alemania, y 24 años después de que este mismo, ya bajo la bandera de la Alemania unificada, lo lograse en el Trampolín Largo en Lillehammer 1994.




INCONTESTABLE VICTORIA DE MAREN LUNDBY EN EL TRAMPOLÍN CORTO FEMENINO

            Victoria sin paliativos de Maren Lundby en la única prueba de Saltos de Esquí femenino que se disputa en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeong Chang 2018. La joven noruega de 23 años, líder de la Copa del Mundo esta temporada, partía como gran favorita e hizo buenos los pronósticos demostrando su progresión desde el octavo puesto que logró en Sochi 2014 y el cuarto puesto de los mundiales del año pasado.




            Savia nueva en la hegemonía de los Saltos de Esquí femeninos, puesto que Lundby fue secundada en el podio por otra joven alemana, Katharina Althaus, quien refrendó con la plata olímpica su segunda posición de este año en la Copa del Mundo (en Sochi fue 23ª con sólo 17 años), y por la gran dominadora en la especialidad en los últimos años (ganadora cuatro veces de la Copa del Mundo, 2013, 2014, 2016 y 2017) pese a contar ahora con solo 21 años, la japonesa Sara Takanashi, que mejoró su cuarta plaza de Sochi, donde era la gran favorita y se quedó sin metal, para colgarse al cuello la medalla de bronce.


            Treinta y cinco fueron las saltadoras que participaron en este evento olímpico, y Maren Lundby ya dejó claro su poderío desde los saltos de entrenamiento disputados el día anterior, donde realizó el mejor de todos con 111,0 metros en la segunda tanda.


            En el entrenamiento oficial celebrado por la tarde el mismo día de la competición, 12 de febrero, fue Althaus quien realizó el mejor salto con 105.5 metros, totalizando casi tres puntos más que Lundby y seis que Takanashi. Tras ellas se situaba la subcampeona olímpica de Sochi, la veterana austriaca de 34 años Daniela Iraschko-Stolz. La vigente campeona olímpica en Sochi (donde se disputó esta especialidad por primera vez en la historia) y doble campeona mundial en 2015 y 2017, la alemana Carina Vogt, solo pudo ser octava en este salto, así como otra del grupo de favoritas, la japonesa Yuki Ito, doble subcampeona mundial y cuarta este año en la copa del mundo, fue quinta.




            Ya por la noche, en la primera ronda de saltos de la final olímpica, quien lo hizo en primer lugar fue la italiana Evelyn Insam, quinta en Sochi, realizando una muy pobre prestación y finalizando esta ronda en penúltima posición, quedando fuera del corte de las treinta mejores que disputarían la segunda ronda. La primera de las aspirantes a medalla en competir fue Iraschko-Stolz, que con un salto de 101,5 metros y una puntuación de 113,3 se situaba en cabeza a la espera de que saltasen sus principales rivales.





            Ya entre las grandes favoritas, el salto de Carina Vogt fue peor que el de la austriaca y se situó provisionalmente en segunda posición a casi cinco puntos de distancia. De las cinco mejores clasificadas este año en la Copa del Mundo la primera en salir a escena fue la rusa (compitiendo bajo la bandera olímpica representando a OAR, Olympic Athlete from Russia) Irina Avvakumova, que con 114,7 puntos se situaba en cabeza.



            Posteriormente, Yuki Ito hizo un mediocre salto de 94,0 metros que la alejaba de manera casi definitiva de las opciones de medalla, mientras que las tres grandes favoritas dejaron muy abierto el reparto de las medallas al quedar separadas por apenas cinco puntos, siendo tercera Takanashi (103,5 metros y 120,3 puntos), segunda Althaus (106,5 metros, el más largo de esta tanda, y 123,2 puntos) y primera Maren Lundby con 125,4 puntos tras un muy buen salto de 105,5 metros.





            Yuki Ito no levantó cabeza en el salto definitivo y acabó la competición en novena posición. De las seis grandes aspirantes que quedaban a medalla la primera en saltar fue la defensora del título olímpico, Carina Vogt, quien mejoró su resultado de la primera tanda gracias a un salto de 101,5 metros que la hizo totalizar 227,9 puntos, lo que le permitió superar nuevamente a su gran rival de Sochi, Daniela Iraschko-Stolz, otorgándole la quinta plaza final justo por delante de la austriaca por apenas dos puntos (en Sochi solo las separó 1,2 puntos para el oro y la plata).






            Si no fallaban, las medallas se repartirían entre las cuatro últimas saltadoras, abriendo el camino Irina Avvakumova, quien con un salto de 102,0 metros ponía presión a sus rivales colocándose en cabeza con 230,7 puntos.



            La siguiente en salir a escena era Sara Takanashi, quien con el fantasma de su segundo salto en Sochi rondándola (tras acabar tercera en la primera ronda, en la segunda solo fue novena para finalizar la competición en cuarta posición fuera de las medallas a más de dos puntos del bronce) subo sobreponerse a esa presión y con un salto de 103,5 metros se colocaba en cabeza con un total de 243,8 puntos, asegurándose de esta forma la ansiada medalla, pero todavía quedaba por ver el metal.




            Solo quedaban dos saltadoras, y sabían que el oro estaba destinado para una de ellas si eran capaces de realizar buenos saltos. Katharina Althaus tampoco sucumbió a la situación y con su salto se fue hasta los 106,0 metros, lo que la colocaba en cabeza con 252,6 puntos y forzando a Lundby a dar lo mejor de sí misma.




            Y así lo hizo la noruega, y de que manera, puesto que en el salto definitivo lo dio todo y se fue hasta los 110,0 metros, el mejor salto de toda la competición oficial, sumando 139,2 puntos con el mismo para totalizar 264,6 puntos, doce más que la alemana, lo que le daba a Maren Lundby un más que merecido oro olímpico.







Ignacio Ortiz
@00CAFETERO