lunes, 14 de septiembre de 2015

LINARES HISTORICO: IV - DE RUTA POR LAS MINAS DE LINARES (PARTE 1)

            Para esta nueva entrada de “Linares Histórico” he realizado una ruta por el legado minero de Linares, “PUEBLO ANDALUZ Y MINERO”, por esas minas, cabrias y chimeneas que se observan desde las carreteras que dan acceso a mi ciudad.




            En esta ruta, realizada el 13-9-2015, he contado con la colaboración y compañía de cuatro buenos amigos, que además son senderistas habituales: Fran Maza ( fran_maza73 en Instagram ), Manu Armijo ( imanu71 en Instagram ), Juan Antonio Sánchez ( pintorcillo10 en Instagram ) e Isa, que me han conducido por una de las múltiples rutas que se pueden realizar, combinando varios de los seis diferentes senderos señalizados que hay, algunas de las cuales os mostraré en posteriores entradas en esta sección.



            Como breve introducción a esta ruta os diré que Linares posee uno de los mayores patrimonios mineros de toda España. Ya en los tiempos de la antigua Oretania (siglo II antes de Cristo), Cástulo fue un centro importante en la extracción de plomo. En los tiempos del Imperio Romano, Cástulo también fue una de las diez ciudades más importantes de la península ibérica merced a las minas de plata y plomo.


Pero fue en el siglo XIX cuando Linares se convirtió en una de las cuencas mineras más importantes del Mundo, aunque la primera vez que el Estado explotó una de sus minas (concretamente la Mina de Arrayanes) data de 1749.





Hubo épocas de gran esplendor que convirtieron a Linares en una ciudad referente en muchas cuestiones sociales, tales como la tecnología, la banca, las comunicaciones por tren, la lucha obrera, el cante (en Linares tenemos desde 1964 el prestigioso Concurso Nacional “Ciudad de Linares” de Tarantas, el cante de las minas, y contamos con grandes cantaores linarenses como Marcos Leiva Jiménez, que consiguió la Cabria de Plata como ganador de este concurso), ….


Fotografía realizada durante las recientes visitas guiadas por mi amiga Conchi Mota a la iglesia de Santa María La Mayor, en la que aparece el gran cantaor Marcos Leiva Jiménez con parte de su familia.

Su decadencia comenzó a mediados del siglo pasado, debido a los bajos precios del mineral a nivel mundial, culminada con el cierre de la Compañía Minera de La Cruz en 1991, la última gran explotación linarense.




En próximas rutas contaré más cosas sobre el legado minero de Linares, pero creo que ya ha llegado el momento de comenzar la ruta… y que mejor sitio que el Santuario de la Virgen de Linarejos para empezar.


El primer sendero que cogemos es “Mina del Mimbre”, que parte junto al santuario y nos lleva, por la vía del antiguo ferrocarril Linares-Los Salidos, hacia la Fundición San Luís.




Paramos brevemente junto a la Fundición San Luís para sacar algunas fotos, y continuamos por el sendero hacia nuestro primer objetivo: El legendario Pozo San Vicente.







Nos acercamos al mítico Pozo de San Vicente, a la Mina de San Miguel, a la que los cuatro mineros que lo abrieron en 1825 quisieron ponerle “El Chifle”. Pero su leyenda va mucho más allá de esa anécdota…






Aparte de ser uno de los lugares más emblemáticos en la minería linarense, de sus 1,008 metros de profundidad, de su impresionante cabria de piedra y ladrillo, tiene el honor de ser en el que se produjo el fallecimiento de seis mineros, cuando el 21 de marzo de 1967 se rompió el cable de tracción que izaba hacia la superficie la jaula en la que subían los seis mineros, a escasos 70 metros de la boca del pozo, precipitándose hacia el fondo de la inundada mina, donde todavía siguen puesto que fue imposible su rescate. Una lápida junto al pozo recuerda este suceso.







Incluso realizamos el clásico lanzamiento de la piedra para escuchar el sonido, y algo de eso se puede escuchar en el siguiente vídeo.

video

Llegados a este punto, dejamos atrás el Pozo San Vicente y cambiamos de rumbo para dirigimos hacia la Central Eléctrica y el Pozo San José, pasando por antiguas casas ya prácticamente derruidas.















Junto a este pozo están las que popularmente llamamos por aquí “Las escaleritas de la reina”, construidas en su día para que la reina Isabel II pudiese acceder cómodamente a la primera galería de este pozo, pero que nunca llegaron a utilizarse ante el miedo a una conspiración… las cosas que tiene este país…






El estado de la Mina San José, del Hospitalillo y de la Central Eléctrica, la cual nunca llegó a funcionar, es algo penoso por culpa del expolio que han sufrido todos estos centros mineros a lo largo de los años, pero no pierden su señorío ni su encanto.




















Siguiendo con nuestra ruta, nos adentramos hacia el paraje de Paño Pico, donde nos encontramos unas amplias vistas de los alrededores de Linares, así como un vértice geodésico donde nos hacemos unas fotos.

















Nuestra siguiente parada será la Mina La Mejicana, a la cual accedemos por senderos muy bonitos y con mucha vegetación, disfrutando también con la visión de las chimeneas de las minas entre los olivos, y con alguna “hundición” o alguna “rafa”.









Desde la Mina La Mejicana también tenemos unas amplias vistas, pero de otros parajes circundantes de Linares.





Nuestra siguiente parada, pasando junto a algún que otro pozo, será la Chimenea de La Cruz, una de las más grandes nunca construidas para las minas, la cual se muestra imponente entre la zona de pinares que la rodean. En su día llegó a tener una altura de 100 metros, pero en la actualidad solo conserva 57.











Ante la encrucijada de caminos que se nos planteaba, nos encaminamos hacia la Fundición La Cruz para iniciar el camino de vuelta a Linares. Camino de la Fundición pasamos junto a una antigua colonia donde vivían trabajadores, capataces e ingenieros de las minas, aunque muchos las llamamos “las casas de los ingleses”, puesto que muchos tenían esta nacionalidad. También pasamos junto a un antiguo cuartel de la Guardia Civil. Además, todavía quedan algunos vestigios del antiguo poblado minero.







La Cruz, como ya he comentado al principio, fue la última que se cerró, cesando la actividad de la Fundición en 1985 y la de las Minas en 1991.







Tras un pequeño tramo de carretera, donde ya podemos ver Linares de fondo tras los olivos y alguna que otra mina más junto a la carretera, retomamos los senderos para encaminarnos hacia el Pozo Restauración.






Por el camino, perteneciente al “Sendero del Cerro de las Mancebas”, pasamos junto a la estación de trenes de Linares-Los Salidos, una de las muchas que comunicaban a Linares con las principales ciudades españolas en la etapa de mayor esplendor de la minería linarense.





Al pasar junto al Pozo Restauración, cogemos la Vía Verde para volver a pasar junto al Pozo San Vicente y la Mina San Miguel, deshaciendo nuestros pasos, pero dándonos una nueva perspectiva del camino.













 Ya solo nos queda volver al Santuario, pero da gusto ver que durante todo nuestro trayecto nos hemos cruzado con mucha gente haciendo senderismo como nosotros, running o en bicicleta.






Al final nuestra ruta ha sido de 16,2 kms, a un ritmo tranquilo y con muchas paradas fotográficas, en las que hemos disfrutado de una parte del distrito minero de Linares.


Y como no puede ser de otra forma, y tratándose de Cafeter@s como nosotros, el fin de fiesta tras un bonito día y una gran compañía no puede ser otro que un brindis con cerveza (para recuperar líquidos, ea).



Hasta aquí esta primera incursión por el legado minero de Linares, pero ojo, que esto no es todo y amenazamos con volver para enseñaros mucho más…

Ignacio Ortiz
@00CAFETERO

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